
....¿Qué querías? Siempre lo has sabido: el tiempo está hecho de arena.
....¿Qué podías creer? Después de todo, posiblemente terminemos haciendo lo que todo el mundo. Pero tú… ¡Ah, sí...! querías preguntar qué quedó.
....Después de tanto y tanto, después de lo que diste y te quitaste, de lo umbrío y lo cóncavo, de lo que enfrentaste a la luz y a los espejos, preguntar qué quedó.
....Pero algo sí pervivió. ¡Acuérdate! recuerda aquella playa, las tumbonas y las sombrillas, cuando la arena no era el tiempo. Alguien que te esperaba, que te está esperando todavía. Un pintalabios, una humedad, aquellos roces que nunca explicaron por qué nadábamos siempre en direcciones distintas.
....Si pudiéramos —te atrevías a decir—, para concluir siempre con ese terco “es demasiado pronto”.
....Déjalo —te contestaba—, los árboles esperan, siempre esperan. Los árboles son la espera. Pero tú, por favor, no dejes que el frío me venza otra noche.
....Cuando únicamente resta actuar, inútilmente quisieras dar un solo paso, caminar inseguro, al fin, frente a un atardecer sin auspicios.
....Pero, tal vez, aún desees, después de todo, una respuesta. Sólo se me ocurre decir que quizá únicamente quedó una cosa: esto que ahora no somos.
....
Thiago Villén